En este artículo
- Apple mete impresión 3D en la bisagra de su primer plegable
- PrusaSlicer 3.0, la reescritura que llevábamos esperando años
- Creality y la avalancha que no se sostiene
- Atom Form se retrasa hasta 2027 y la CNC de 5 ejes se vuelve de escritorio
- Meltio se lleva su fabricación a Estados Unidos
- Bambu Lab abre dos frentes: multicabezal y láser
- La carrera de la impresión UV a color sigue llena de retrasos
- Índice del episodio
- Escucha A Pie de Capa donde quieras
Volvemos de vacaciones y el verano no ha dado tregua: Apple ha metido impresión 3D en su primer móvil plegable, Prusa ha reescrito su slicer de arriba a abajo quince años después del primero, Creality ha soltado cinco impresoras de golpe sin que nadie se lo pidiera y una empresa española de Linares, Jaén, Meltio, ha llevado su proceso de ensamblaje de Robot Cell a Estados Unidos por motivos que dan mucho que pensar. En este episodio 23 de A Pie de Capa condensamos todo lo que se ha quedado atrás durante el parón. Vamos al lío.
Apple mete impresión 3D en la bisagra de su primer plegable
La presentación de Apple fue muy continuista en los iPhone 18 Pro y Pro Max, pero trajo la novedad esperada: el iPhone plegable, con un precio base en torno a los 2.000 dólares. Lo curioso, y nos encanta fijarnos en estos detalles, es que en la escena del laboratorio de la propia presentación aparecían una Form 4 y una Snapmaker pequeñita, casi con la bobina más grande que la impresora. Un guiño involuntario de que la fabricación aditiva ya ha calado hasta en el departamento de márketing.
Pero lo serio está en la bisagra: más de 100 componentes impresos en titanio reciclado al 100%, con el acabado típico de la impresión en metal, y procesos de inteligencia artificial para emparejar piezas con tolerancias similares y que el montaje y la apertura queden perfectamente definidos. A esto se suma un segundo proceso, más cercano a la impresión UV, para emparejar las capas superpuestas de fotopolímero de la pantalla flexible y eliminar ondulaciones del montaje.
Como comentamos en el episodio, Apple llega tarde, pero llega mejorando todos los procesos que ya había probado el resto del sector. Xiaomi y Oppo fueron de los primeros en apostar fuerte por esta tecnología: el Mix Fold redujo el grosor de su bisagra de 0,3 a 0,15 mm, ganando un 36% de rigidez y consolidando 13 piezas en una sola gracias a la geometría compleja que solo permite la impresión 3D. Lo que nos parece relevante no es que Apple innove, sino que confirma una tendencia: cuando se venden millones de dispositivos con una pieza impresa, la tecnología se abarata para todos. Y no es un caso aislado: el Apple Watch también renueva su carcasa impresa en titanio reciclado al 50%, algo que ya contamos en un episodio anterior. Creemos que esta adopción masiva es la mejor noticia posible para el metal impreso en 3D, porque arrastra abajo el coste de máquinas y materiales para el resto del mercado.
PrusaSlicer 3.0, la reescritura que llevábamos esperando años
En el segundo bloque llega una noticia que nos hace ilusión de verdad: PrusaSlicer 3.0 Alpha, el primer preview de una interfaz completamente reconstruida después de quince años trabajando sobre la misma base, tal y como anuncia el propio fabricante en su preview oficial de PrusaSlicer 3.0 .
Era necesario: la interfaz se había quedado pesada y lenta, sobre todo con máquinas como la XL de cinco cabezales y gestión de color compleja. Lo que más nos gusta no es solo el lavado de cara, sino el fondo: han borrado y empezado de cero para quitarse de encima la deuda técnica acumulada, y han metido funciones que llevábamos pidiendo mucho tiempo, como poder meter varias impresoras y bandejas distintas en un mismo proyecto sin el límite de nueve cambios. Para cualquiera que trabaje con proyectos grandes, poder asignar un perfil distinto a cada máquina dentro del mismo archivo es un cambio que parece básico pero que ahorra horas.
Además han abierto un entorno de plugins en Lua para que la comunidad desarrolle sus propias funciones sin parchear el núcleo del programa, algo que avisamos: va a provocar un boom de plugins en los próximos meses. Y sigue bajo licencia AGPLv3, manteniendo su espíritu de proyecto abierto que nació de aquel slicer italiano que Prusa terminó absorbiendo con todo su equipo. Lo decimos con matices: esto hoy solo son las características anunciadas, habrá que probarlo a fondo (sobre todo el travelling con flexibles) antes de dar una opinión definitiva, y ya estamos preparando una segunda parte con nuestra valoración tras usarlo en serio.
Creality y la avalancha que no se sostiene
En el IFA de Berlín, una feria que siempre ha sido secundaria para la impresión 3D, Creality presentó cinco impresoras de golpe: la K3 (que ya conocíamos), la Spark i8, la V3 Mega, la Halo X1 Max Combo y la Halo X1 Neo, con la K3 y su sistema CoreXY. La Spark i8 propone eliminar casi del todo la purga de color gracias a varios tubos de filamento que convergen en la misma boquilla, un concepto que nos gusta mucho, pero que llega apenas seis o siete meses después de la i7 anterior.
Y ahí está el problema que señalamos sin tapujos: sacar una máquina y, antes de que llegue el contenedor al distribuidor, ya tener lista la que la sustituye es insostenible para el canal y para la confianza del cliente. Es algo que ya veníamos comentando en Chile con distribuidores de la zona: compran contenedores enteros de un modelo que queda obsoleto antes de desembarcar. Nuestra lectura es que Creality parece que funciona por departamentos que no se comunican entre sí, cada serie como una mini empresa independiente, al contrario que Prusa, Bambu Lab o Snapmaker, que maduran un producto, lo asientan en el mercado y construyen sobre él. Como decimos en el episodio, parafraseando el refrán, “no por mucho correr se llega antes”.
Atom Form se retrasa hasta 2027 y la CNC de 5 ejes se vuelve de escritorio
El culebrón que veníamos avisando desde Boston sigue su curso: Atom Form se rebrandea como Dream Atom Form (recordemos que pertenece al grupo MOBA) y retrasa su modelo Palette 300 hasta 2027 por problemas de fiabilidad en el cambiador radial de boquilla. Es la misma empresa que en Boston montó un stand espectacular y que, pese a todo, no conseguimos ver imprimir nada más que una pieza planita el último día. Preferimos que una marca reconozca el problema y retrase el lanzamiento antes que lance un producto basura al mercado, aunque la sensación de burbuja estilo Silicon Valley, con mucho marketing y poco producto real, es evidente.
La otra cara de la misma feria es mucho más interesante: la CNC de cinco ejes llega al escritorio con cambio de herramienta automático e inteligencia artificial para hacer la palpación y los procesos directamente desde el diseño 3D, con máquinas como la XCS por menos de 10.000 euros en Kickstarter, cuando un centro de mecanizado equivalente costaba antes 200.000. Es el mismo fenómeno que ya vivimos con el escaneo 3D, la impresión 3D o el UV DTF: tecnología que antes exigía pedir un préstamo al banco ahora cabe en el precio de un portátil, y permite montar un taller completo con cuatro o cinco máquinas para empezar a facturar.
Meltio se lleva el ensamblaje de un producto estrella a Estados Unidos
Hay una noticia que nos llena de orgullo porque habla de una empresa española, Meltio, de Linares (Jaén), puntera en impresión 3D de metal con tecnología DED: un cabezal que funde y deposita hilo de alambre metálico mediante un brazo robótico, como el de su célula Robot Cell. La compañía ha decidido mover el ensamblaje de este modelo a Estados Unidos.
El motivo no es solo logístico (enviar piezas de metal desde España cuesta mucho), sino estratégico: Meltio trabaja de forma muy estrecha con el sector defensa y con contratos ligados al gobierno estadounidense, y ante el riesgo creciente de que Washington empiece a vetar tecnología no fabricada en el país, mover el ensamblaje final a suelo americano blinda esos contratos. No hace falta montar una fábrica compleja: su cabezal puede traerse de otro sitio y acoplarse a un brazo robótico allí mismo, lo que hace viable la operación sin perder agilidad. Nos parece un paso lógico y previsor que, de paso, consolida su posición en el mercado americano del metal impreso.
Bambu Lab abre dos frentes: multicabezal y láser
Bambu Lab ha presentado la patente CN122506040A, que describe un sistema de intercambio de herramientas, justo después de haber insistido públicamente en que no quería ir por ese camino. Tras meses probando a fondo la H2C, con muchas horas de testeo y sin apenas problemas salvo en el sistema AMS y en la gestión de flexibles, nos parece un paso coherente: si Bambu Lab construye un multicabezal, la apuesta razonable es que salga tan fiable como el resto de su catálogo, y la tendencia del mercado ya apunta a máquinas que cubran todo el abanico de materiales (técnico, rígido y flexible) sin tener que cambiar de impresora.
El segundo frente es más sorprendente todavía: Bambu Lab entra en el mundo del láser con el R1. Lo vemos como competencia directa de xTool, no tanto por la parte mecánica como por el software: el ecosistema de materiales preconfigurados y ajuste automático por foto que ya domina xTool es difícil de igualar, pero si alguien puede hacerlo es una marca que ya no es solo de impresoras 3D, sino de drones, cámaras y robots de limpieza. Bambu Lab deja de ser un fabricante de impresoras para convertirse en un ecosistema de fabricación de escritorio completo, algo que ya intuíamos tras los episodios en los que hablamos de cómo estaban recortando por otro lado.
La carrera de la impresión UV a color sigue llena de retrasos
Cerramos con el bloque de la impresión fotorrealista a color, donde Flashforge por fin pone fecha a su CJ270: tras prometerla en 2024 y enseñar una caja vacía que no dejaban abrir, llega ahora en octubre de 2026 por unos 3.999 dólares. Compite con Mimaki, pionera en esta tecnología, con una resolución de 7 micras y 16 millones de colores. A esto se suma HueForge, que ha levantado 15 millones de dólares en Kickstarter y que probablemente veamos en Formnext con un precio similar, en torno a los 4.000 dólares, para una tecnología que antes costaba 30.000 o más. Que una impresora capaz de pintar un modelo 3D completo con inteligencia artificial pase de 30.000 euros a 4.000 en pocos años va a cambiar por completo el negocio del merchandising y las piezas acabadas de venta directa.
Por último, 3Devo presenta su Maker X10, capaz de generar 1,5 kg de filamento reciclado por hora de forma automatizada, una cifra nada desdeñable para una máquina de escritorio. No sirve para producir a escala, pero sí para centros de investigación, institutos o talleres que quieran cerrar el círculo del reciclado y probar nuevas formulaciones, aunque conviene recordar que reciclar PLA exige mezclar mucho material virgen para evitar problemas de calidad. Con esto cerramos un episodio condensado tras el parón de verano, con muchas ganas de arrancar esta segunda temporada contándoos todo lo que viene, que promete ser intenso.
Índice del episodio
- 00:00 Vuelta de verano y Printer Party Chile
- 07:19 iPhone plegable de Apple: impresión 3D y Apple Watch
- 13:34 Nuevo Prusa Slicer: interfaz reescrita y plugins
- 20:55 Creality en Formnext: nuevas impresoras y láser R1
- 26:01 El culebrón de AtomForm y retraso a 2027
- 29:14 CNC de 5 ejes: Snapmaker y el abaratamiento del taller
- 32:54 Meltio ensambla Robot Cell en Estados Unidos
- 36:03 Bambu Lab: patente de intercambiador de herramientas
- 39:42 Bambu Lab entra en láser: el R1 contra Xtool
- 41:30 Flashforge y la impresora de resina a color CJ270
- 44:22 3Devo: reciclaje y filamento a 1,5kg por hora
- 46:56 Cierre y arranque de la segunda temporada
Escucha A Pie de Capa donde quieras
/ formación online /
+15 años en el sector
🚀 Y recuerda… nunca pares de crear.
🎬 Suscríbete y sigue descubriendo en Youtube 👇:



