Durante los últimos años, el mercado de la impresión 3D ha visto una explosión de impresoras CoreXY.
Prusa, uno de los grandes referentes del sector, se ha tomado su tiempo para lanzar su propia propuesta. Pero la espera ha terminado: por fin está aquí la Prusa Core One, su primera impresora CoreXY completamente cerrada.
Tras varios meses imprimiendo sin parar con ella, acumulando más de 1000 horas de uso, la he puesto a prueba para responder a la gran pregunta: ¿puede Prusa revolucionar de nuevo la impresión 3D? ¿Cumple todo lo que promete o se queda atrás frente a la competencia?
Acompáñame en este análisis a fondo donde veremos qué la hace especial, sus puntos más fuertes y también esos detalles que me han dejado un sabor agridulce. ¡Comenzamos!
¿Qué es la Prusa Core One? La Respuesta de Prusa
En esencia, la Prusa Core One es la respuesta de la compañía a lo que el mercado pedía: una impresora tipo CoreXY, cerrada de fábrica, diseñada para alta velocidad y capaz de trabajar con materiales técnicos.
Visualmente, mantiene la estética sobria de Prusa en negro y naranja, pero ahora en un formato de cabina cerrada. Lo primero que notas es su robustez; la máquina se siente increíblemente sólida gracias a su chasis de acero tipo exoesqueleto, que le da una estabilidad excepcional.
Las ventajas de este diseño son claras:
- Sistema CoreXY: El cabezal se desplaza en los ejes X e Y, mientras que la cama solo baja en el eje Z. Esto reduce las inercias y vibraciones, permitiendo imprimir a mayor velocidad sin sacrificar calidad.
- Cabina Cerrada: Crea un ambiente térmico estable, ideal para plásticos exigentes como ABS, ASA o Nylon, evitando el warping y las corrientes de aire.
Características Clave Bajo la Lupa
Vamos a desgranar qué nos ofrece esta máquina en términos prácticos:
- Volumen de Impresión: 250 x 220 x 270 mm. Una buena noticia es que utiliza las mismas bases magnéticas que otras impresoras Prusa (como la MK3/4), así que puedes reutilizar todas las que ya tengas.
- Extrusor (Nextruder): Incluye el ya conocido Nextruder, que es una delicia para imprimir cualquier material, especialmente los flexibles. Una actualización reciente ha mejorado la carga y descarga de filamento, haciéndola mucho más rápida al no necesitar un precalentamiento completo para el cambio.
- Calibración Automática: La calibración de la primera capa es totalmente automática, usando un sensor de presión en la propia boquilla.
- Hotend y Velocidad: Monta un hotend de alto flujo que permite fundir plástico más rápido, alcanzando velocidades teóricamente hasta un 120% superiores a la MK4S.
- Control Térmico “Activo”: La cámara puede alcanzar unos 50-55°C. Pongo “activo” entre comillas porque no tiene un calentador dedicado, sino que aprovecha de forma inteligente el calor de la cama y su bajo volumen interno. Un sensor regula los ventiladores para mantener la temperatura estable, permitiéndote incluso imprimir PLA o PETG con la puerta cerrada sin atascos.
- Conectividad: Viene con WiFi y Ethernet integrados para usar Prusa Connect y la nueva app móvil, aunque por supuesto, sigue funcionando perfectamente offline con un pendrive.
Lo que Más Me Ha Gustado de la Core One
Tras cientos de horas, hay varios puntos donde esta impresora brilla con luz propia.
1. Calidad de Construcción y Fiabilidad
Es una roca. La solidez de su chasis se traduce en impresiones increíblemente consistentes, sin vibraciones extrañas.
2. Una Verdadera Experiencia “Encender y Usar”
La calibración automática funciona a la perfección. Desde el primer día, no he tocado un solo valor en PrusaSlicer. Es, literalmente, encenderla y ponerla a imprimir. Es una máquina pensada para trabajar sin dar problemas.
3. Una “Todoterreno” para Materiales
Aquí es donde destaca. He impreso de todo: desde PLA básico hasta materiales de ingeniería como policarbonato o ASA. Con el ASA, realicé piezas grandes sin una sola señal de warping, gracias a la cámara caliente. Incluso probé con Foami de Recreus (un filamento flexible) y los resultados fueron espectaculares.
4. La Reparabilidad (Un Punto Clave)
Esto es esencial para mí, sobre todo si tienes un servicio de impresión. La Core One está fantásticamente documentada, con todo el catálogo de repuestos disponible y un diseño que facilita el desmontaje y las reparaciones. Es una máquina hecha para durar y para ser mantenida fácilmente.
Puntos a Mejorar: No Todo es Perfecto
Como nada es perfecto, la Core One tiene puntos donde me dejó un sabor agridulce y que son cruciales a la hora de decidir.
1. El Precio y los “Extras”
Vamos sin rodeos: es cara. Hablamos de 1049 € en kit y 1349 € montada. Pero el problema no es solo el precio base, sino todo lo que no incluye y que sus rivales directos (como la Bambu Lab X1 Carbon) sí traen de serie.
Si quieres la experiencia completa, tienes que sumar:
- Cámara
- Filtro de carbono/HEPA
- Sistema multimaterial (MMU3)
- Boquilla de acero endurecido (de serie trae latón)
Sumando estos extras, el precio asciende 510,88 € adicionales, dejando la impresora montada en unos 1859 €. Esto es un factor muy importante a considerar.
2. Oportunidades Perdidas
Que no traiga un sistema multimaterial integrado de serie se siente como una oportunidad perdida, cuando ya es casi un estándar en su gama. Además, sigue arrastrando detalles “clásicos” de Prusa, como la falta de un sistema automático de limpieza de boquilla, usando en su lugar la típica línea de purga.
¿Vale la Pena la Prusa Core One?
En mi opinión, sí, la Core One vale la pena, pero no es para todo el mundo.
La recomiendo si:
- Ya estás en el ecosistema Prusa y buscas una máquina más rápida y cerrada para materiales técnicos.
- Valoras la fiabilidad a largo plazo, la reparabilidad y la calidad de construcción por encima del precio inicial.
- La quieres para producción constante o un servicio de impresión donde la fiabilidad es clave.
Quizás no es tu impresora si:
- Eres un principiante que solo imprimirá PLA (en ese caso, una MK4S es una opción más lógica dentro de Prusa).
- Buscas la velocidad más brutal o la impresión multicolor al precio más bajo posible, sin importar tanto la durabilidad.
Es una impresora que se va a quedar en mi taller. Es una máquina que, al igual que sus hermanas, va a seguir imprimiendo día a día por la fiabilidad y las características que tiene.
🚀 Y recuerda… nunca pares de crear.
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